De SOP a PMOS: ¿Qué significa?

De SOP a PMOS: ¿Qué significa?

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Durante décadas, el término síndrome de ovario poliquístico SOP se utilizó para describir una de las condiciones endocrino-metabólicas más frecuentes en mujeres y personas con ovarios en edad reproductiva.

El problema es que el nombre nunca fue del todo preciso.

La palabra “poliquístico” sugería que la característica central de la condición eran “quistes” en los ovarios. La palabra “ovárico” parecía localizar el problema casi exclusivamente en el aparato reproductor. Y, como consecuencia, durante años se comunicó una condición multisistémica como si fuera principalmente ginecológica.

En mayo de 2026, un consenso internacional publicado en The Lancet propuso oficialmente un nuevo nombre: Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome, o PMOS. En español, puede traducirse como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino


Nombrar mejor una condición permite estudiarla mejor, diagnosticarla mejor y tratarla con una visión más completa.

 

Por qué el nombre “síndrome de ovario poliquístico” era insuficiente

 

El SOP fue descrito históricamente a partir de signos reproductivos visibles: ciclos menstruales irregulares, anovulación, infertilidad, hiperandrogenismo y la presencia de ovarios con múltiples folículos en estudios de imagen. Con el tiempo, el nombre “poliquístico” se volvió dominante, aunque no describía con precisión la biología de la condición.

La Endocrine Society explica que el nuevo nombre surge porque el término anterior reducía una condición hormonal compleja a una interpretación centrada en “quistes” y ovarios. Según la organización, PMOS afecta aproximadamente a 1 de cada 8 mujeres, es decir, a más de 170 millones de personas en el mundo. También señala que la condición se caracteriza por fluctuaciones hormonales con impactos en peso, salud metabólica, salud mental, piel y sistema reproductivo. 

El punto crítico es este: en PMOS no existe necesariamente un aumento de “quistes” ováricos anormales. De hecho, lo que muchas veces se observa en ultrasonido son folículos ováricos, no quistes patológicos. Esta diferencia importa porque la palabra “quiste” puede inducir miedo, confusión diagnóstica y una comprensión incompleta del problema. Monash University, institución que lideró el proceso global de cambio de nombre, reportó que los hallazgos asociados al consenso muestran que no hay un incremento de quistes ováricos anormales en la condición. 

Por eso, el cambio de SOP a SOMP/PMOS intenta corregir tres errores frecuentes:

  1. No es una condición definida por quistes.
    Los “quistes” no son el centro fisiopatológico del cuadro.


  1. No es solo una condición ovárica.
    Involucra señales endocrinas, metabólicas, dermatológicas, reproductivas, psicológicas y cardiometabólicas.


  1. No es solo una condición de fertilidad.

    Puede afectar ovulación y fertilidad, pero también se asocia con resistencia a la insulina, alteraciones glucémicas, riesgo cardiovascular, apnea obstructiva del sueño, salud mental, calidad de vida y salud endometrial. 

 

 

Qué significa “Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino”

El nuevo nombre es más largo, pero también más exacto. Cada palabra cumple una función.

Síndrome

Un síndrome es un conjunto de signos, síntomas y alteraciones biológicas que suelen aparecer agrupados, aunque no todas las personas presentan la misma combinación.

Esto es importante en PMOS porque no existe una sola presentación clínica. Algunas personas presentan ciclos irregulares e hiperandrogenismo. Otras tienen acné, hirsutismo o caída de cabello. Algunas presentan resistencia a la insulina o aumento de riesgo glucémico. Otras consultan inicialmente por infertilidad, cambios de peso, fatiga, alteraciones del estado de ánimo o irregularidad menstrual.

PMOS no se ve igual en todas las personas.

Ovárico

La palabra “ovárico” permanece porque los ovarios siguen participando en la condición. Hay alteraciones en la función ovulatoria, en la maduración folicular y, en muchos casos, en la producción de andrógenos.

Pero el ovario ya no aparece como el único protagonista.

Esta distinción es esencial. El ovario puede ser un órgano donde se expresan señales hormonales y metabólicas, pero no necesariamente el origen aislado de todo el cuadro.

Metabólico

Esta es una de las incorporaciones más importantes del nuevo nombre.

PMOS reconoce que el metabolismo no es un componente secundario. En muchas personas, la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia participan en la fisiopatología de la condición. La insulina no solo regula glucosa; también interactúa con el tejido ovárico, el hígado, el tejido adiposo y la producción hormonal.

Las guías internacionales de 2023 reconocen la resistencia a la insulina como un factor fisiopatológico clave en PCOS/SOP, aunque aclaran que las pruebas clínicas disponibles para medir resistencia a la insulina tienen limitaciones y no se recomiendan de rutina en todos los casos. Aun así, las mismas guías recomiendan evaluar el estado glucémico al diagnóstico y repetir la evaluación cada 1 a 3 años, según factores de riesgo individuales. 

Esto explica por qué una evaluación completa no debería limitarse al ultrasonido pélvico. También debe considerar marcadores metabólicos como glucosa, tolerancia oral a la glucosa, perfil lipídico, presión arterial, peso, distribución de adiposidad, historia familiar y riesgo cardiometabólico.

Poliendocrino

“Poliendocrino” significa que participan múltiples ejes hormonales.

PMOS no se reduce a estrógenos, progesterona o testosterona. Puede involucrar interacciones entre:

  • andrógenos ováricos y suprarrenales,
  • insulina,
  • hormona luteinizante,
  • hormona folículo-estimulante,
  • hormona antimülleriana,
  • señales del tejido adiposo,
  • eje hipotálamo-hipófisis-ovario,
  • metabolismo hepático de hormonas,
  • inflamación de bajo grado,
  • y, en algunos casos, factores relacionados con estrés, sueño y salud mental.

Esto no significa que todas estas vías estén alteradas en todas las personas. Significa que la condición se entiende mejor como una red endocrino-metabólica que como una alteración aislada del ovario.

 

 

Qué cambia con el nuevo nombre

El cambio de nombre no implica que de un día para otro cambien todos los criterios diagnósticos, ni que exista un tratamiento único nuevo.


El término PMOS/SOMP obliga a mirar la condición desde una perspectiva más amplia. Ya no basta con preguntar si hay “quistes”. Tampoco basta con tratar el ciclo menstrual de forma aislada sin evaluar salud metabólica, riesgo cardiovascular, piel, sueño, fertilidad, salud mental y calidad de vida.

Según Monash University, el proceso de cambio de nombre tomó 14 años de colaboración global entre expertos, organizaciones profesionales y personas con experiencia vivida. Participaron 56 organizaciones de pacientes y profesionales, se reunieron más de 22,000 respuestas en encuestas y se organizaron talleres internacionales con pacientes y profesionales de distintas disciplinas. El nuevo nombre se implementará gradualmente durante un periodo de tres años, con integración prevista en la actualización de la guía internacional de 2028. 

Este periodo de transición es importante. En la práctica, muchas pacientes, médicos, laboratorios, aseguradoras, artículos científicos y páginas institucionales seguirán usando PCOS/SOP durante un tiempo. Por eso, desde una perspectiva educativa, conviene escribir ambos términos juntos:

Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino, antes conocido como Síndrome de Ovario Poliquístico.

O bien: SOMP/PMOS, anteriormente SOP/PCOS.

 

 

La fisiopatología: una red entre andrógenos, insulina, ovulación y metabolismo

La fisiopatología de PMOS es heterogénea. No existe una sola causa universal. Sin embargo, varios mecanismos aparecen de forma recurrente en la literatura.

1. Hiperandrogenismo

El hiperandrogenismo es una de las características más frecuentes y clínicamente relevantes. Puede presentarse como:

  • hirsutismo,
  • acné persistente,
  • seborrea,
  • alopecia androgenética,
  • o elevación bioquímica de andrógenos en sangre.

Los andrógenos son hormonas necesarias en el cuerpo, pero cuando su producción o actividad aumenta más allá del rango esperado, pueden alterar la maduración folicular, la ovulación y la expresión dermatológica.

2. Disfunción ovulatoria

Muchas personas con PMOS presentan oligoovulación o anovulación, lo que puede manifestarse como ciclos largos, irregulares o ausentes.

Esto no significa que todas las personas con PMOS sean infértiles. Significa que la ovulación puede ser menos predecible. La guía internacional de 2023 señala que el embarazo puede lograrse de forma natural o con asistencia, según el caso, y que el abordaje de fertilidad debe individualizarse. 

 

3. Resistencia a la insulina

La resistencia a la insulina es una pieza importante, aunque no está presente de la misma forma en todas las personas.

Cuando el cuerpo requiere más insulina para mantener la glucosa en rango, esa hiperinsulinemia puede tener efectos sobre el ovario y la producción de andrógenos. Además, puede aumentar el riesgo de alteración de glucosa en ayuno, intolerancia a la glucosa y diabetes tipo 2.

Por eso, las guías recomiendan que las personas con PCOS/SOP sean informadas sobre el aumento de riesgo de alteraciones glucémicas y diabetes tipo 2, independientemente de edad e índice de masa corporal. También recomiendan la prueba oral de tolerancia a la glucosa de 75 g como la prueba más precisa para evaluar estado glucémico en esta población. 

 

4. Riesgo cardiovascular

PMOS también se asocia con factores de riesgo cardiovascular.

La guía internacional recomienda evaluar factores de riesgo cardiovascular en todas las mujeres con PCOS/SOP. Esto incluye perfil lipídico al diagnóstico, colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos y medición anual de presión arterial, especialmente al planear embarazo o tratamientos de fertilidad. 

Este es uno de los motivos por los que el término “metabólico” es tan relevante. La condición no termina en el ciclo menstrual.

 

5. Sueño y apnea obstructiva del sueño

Las guías también reportan mayor prevalencia de apnea obstructiva del sueño en mujeres con PCOS/SOP en comparación con mujeres sin la condición, independientemente del índice de masa corporal. Recomiendan evaluar síntomas como ronquido, despertar no reparador, somnolencia diurna o fatiga, y referir a evaluación formal cuando corresponda. 

Esto abre una conversación importante: en PMOS, la fatiga no siempre debe interpretarse como falta de motivación, estrés o mala rutina. Puede requerir evaluación clínica.

6. Salud mental y calidad de vida

La dimensión psicológica no es secundaria.

Las guías de 2023 reconocen que los síntomas de depresión y ansiedad están significativamente aumentados en PCOS/SOP y recomiendan tamizaje en todas las mujeres con la condición. También señalan la importancia de evaluar trastornos de la conducta alimentaria, imagen corporal, calidad de vida y experiencias de estigma. 

Este punto es especialmente importante porque durante años muchas personas recibieron explicaciones fragmentadas: “es estrés”, “es peso”, “es piel”, “es fertilidad”, “es hormonal”. PMOS intenta integrar esas piezas sin reducir la condición a una sola.

 

Por qué el cambio puede mejorar la atención clínica

Un nombre médico influye en lo que se busca, lo que se mide y lo que se trata.

Si una condición se llama “ovario poliquístico”, es más probable que la atención se concentre en ultrasonido, menstruación y fertilidad. Si se llama “ovárico metabólico poliendocrino”, el marco obliga a considerar metabolismo, endocrinología, salud cardiovascular, salud mental, sueño, piel y reproducción.

La Endocrine Society señala que el nombre anterior contribuyó a diagnósticos omitidos y tratamientos inadecuados, precisamente porque el foco en “quistes” y ovarios ocultaba la diversidad de manifestaciones de la condición. 

La actualización del lenguaje también puede influir en investigación. Al describir la condición como metabólica y poliendocrina, se vuelve más evidente la necesidad de estudiar no solo anticoncepción, fertilidad o ultrasonido, sino también:

  • prevención de diabetes tipo 2,
  • riesgo cardiovascular a largo plazo,
  • intervención temprana en adolescentes,
  • salud mental,
  • sueño,
  • inflamación,
  • respuesta a tratamientos metabólicos,
  • diferencias étnicas y poblacionales,
  • y modelos de atención interdisciplinaria.


El cambio de SOP a SOMP/PMOS representa una actualización necesaria en la forma de entender una condición históricamente subdiagnosticada, simplificada y, muchas veces, mal comunicada.

La evidencia actual indica que no se trata de una enfermedad definida por quistes ováricos. Se trata de un síndrome endocrino-metabólico con expresiones reproductivas, dermatológicas, cardiometabólicas, psicológicas y de calidad de vida.

El nuevo nombre no cambia automáticamente la experiencia de quienes viven con esta condición. Pero puede cambiar las preguntas que hacemos, los estudios que solicitamos, los riesgos que prevenimos y la forma en que diseñamos tratamientos.

Referencias

  1. Teede HJ, et al. Polyendocrine metabolic ovarian syndrome, the new name for polycystic ovary syndrome: a multistep global consensus process. The Lancet. Publicado en línea el 12 de mayo de 2026. DOI: 10.1016/S0140-6736(26)00717-8. 
  2. Endocrine Society. Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome: New name to improve diagnosis and care of condition affecting 170 million women worldwide. 12 de mayo de 2026. 
  3. Monash University. Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome: New name to improve diagnosis and care of condition affecting 170 million women worldwide. 13 de mayo de 2026. 
  4. International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. ASRM, 2023. 
  5. Xula Herbs. Dosis, extractos y estandarización: el elefante en la habitación. Xulita Journal.

 

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