Nuevas perspectivas sobre el estado de ánimo
Durante años, la serotonina ha sido considerada la clave para regular el estado de ánimo, comúnmente asociada con los sentimientos de felicidad. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que la regulación del estado de ánimo es mucho más compleja. Aunque los antidepresivos como los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) modifican la actividad de la serotonina, sus beneficios principales podrían venir de su capacidad para promover la neuroplasticidad —es decir, ayudar al cerebro a formar nuevas conexiones neuronales—. Esto significa que la serotonina podría desempeñar un papel más importante en facilitarnos la formación de nuevos patrones de comportamiento, en lugar de generar directamente la felicidad.
