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El nervio vago es el principal componente del sistema nervioso parasimpático, encargado de la calma y la recuperación. Representa casi el 80% de las fibras nerviosas que conectan el cerebro con los órganos viscerales (1). A través de él, el cuerpo regula la frecuencia cardíaca, la digestión, la inflamación y hasta el estado emocional.
La ciencia moderna lo llama el “eje cerebro–intestino–inmunidad”, y su modulación está emergiendo como estrategia terapéutica en ansiedad, depresión, síndrome de intestino irritable y enfermedades inflamatorias crónicas (2).
1. Anatomía y función del nervio vago
• Es el X par craneal, con trayecto desde el tronco encefálico hasta el abdomen.
• Contiene fibras eferentes (del cerebro a órganos) e aferentes (órganos al cerebro).
• Sus principales funciones:
• Cardíacas: regula frecuencia cardíaca y tono vagal.
• Digestivas: controla motilidad gástrica, secreción de jugos y saciedad.
• Inmunológicas: modula la reflejo inflamatorio colinérgico, reduciendo liberación de citoquinas proinflamatorias (3).
2. Tono vagal y salud
El tono vagal es la medida de la flexibilidad del nervio vago para adaptarse a los cambios. Se evalúa con indicadores como la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV).
• Tono vagal alto → resiliencia al estrés, buena digestión, inflamación controlada.
• Tono vagal bajo → ansiedad, digestión lenta, inflamación crónica, susceptibilidad a depresión (4).
Estudios clínicos han mostrado que estimular el nervio vago, incluso con dispositivos eléctricos, mejora síntomas de depresión resistente y epilepsia (5).
3. Nervio vago y emociones
La conexión entre cuerpo y emociones se explica por la teoría polivagal de Stephen Porges (6):
• Estado ventral-vagal → seguridad, conexión social, calma.
• Estado simpático → lucha/huida, ansiedad.
• Estado dorsal-vagal → apagamiento, depresión, disociación.
La activación adecuada del nervio vago permite regresar del estrés a la calma, sosteniendo la regulación emocional.
4. Estrategias para modular el nervio vago
Existen prácticas que aumentan tono vagal:
• Respiración diafragmática lenta (4-7-8).
• Exposición al canto, gargareo o zumbido (estimulación laríngea).
• Inmersión breve en agua fría.
• Meditación y yoga.
Pero también, la fitoterapia adaptógena y ansiolítica suave puede apoyar este proceso.
5. Botánica y nervio vago
En Xula trabajamos con fórmulas que apoyan la neuroflexibilidad y la calma parasimpática:
En Xula concebimos las fórmulas no como “calmantes” aislados, sino como ecosistemas botánicos que ayudan al cuerpo a recordar su lenguaje interno de regulación. El nervio vago no se “fuerza”: se acompaña. Y la botánica es un puente suave y efectivo para que la calma vuelva a ser el estado natural.
El nervio vago no es solo un nervio: es un puente biológico entre mente, intestino, inmunidad y emociones. Su modulación abre caminos terapéuticos que la ciencia apenas comienza a explorar, pero que las tradiciones herbales llevan siglos acompañando.
Activarlo es reconectar con lo más profundo: tu capacidad de volver a la calma.
Si quieres saber más del tema, te dejamos las referencias utilizadas:
1. Breit S, et al. Vagus nerve as modulator of the brain–gut axis in psychiatric and inflammatory disorders. Front Psychiatry. 2018;9:44.
2. Bonaz B, et al. Vagus nerve stimulation: a new promising therapeutic tool in inflammatory bowel disease. J Intern Med. 2016;280(1):51–63.
3. Pavlov VA, Tracey KJ. The vagus nerve and the inflammatory reflex—linking immunity and metabolism. Nat Rev Endocrinol. 2012;8(12):743–754.
4. Kemp AH, Quintana DS. The relationship between heart rate variability, emotion regulation, and psychiatric conditions. Front Psychiatry. 2013;4:80.
5. Groves DA, Brown VJ. Vagal nerve stimulation: a review of its applications and potential mechanisms that mediate its clinical effects. Neurosci Biobehav Rev. 2005;29(3):493–500.
6. Porges SW. The polyvagal theory: phylogenetic substrates of a social nervous system. Int J Psychophysiol. 2001;42(2):123–146.
7. Lopresti AL, et al. A randomized, double-blind, placebo-controlled study of Ashwagandha for stress and cortisol reduction. J Clin Med. 2019;8(12):2188.
8. Ngan A, Conduit R. A placebo-controlled trial of Passiflora tea on subjective sleep quality. Phytother Res. 2011;25(8):1153–1159.
9. Woelk H, Schläfke S. A multi-center, double-blind trial of lavender oil preparation Silexan in generalized anxiety disorder. Phytomedicine. 2010;17(2):94–99.
10. Jamshidi N, Cohen MM. The clinical efficacy and safety of Tulsi in humans: a systematic review of the literature. Evid Based Complement Alternat Med. 2017;2017:9217567.